Saber qué es la electromovilidad automotriz hoy en día es importante para el cuidado del medio ambiente. Se entiende como el uso de energía eléctrica para impulsar vehículos, ya sea de forma total (autos 100% eléctricos) o como apoyo al motor de combustión interna (híbridos).
Esta tecnología aplica sistemas de tracción e impulso que reducen las emisiones locales y mejoran la eficiencia en los desplazamientos, especialmente en la ciudad. Además, en Chile, la electromovilidad avanza a medida que crecen la oferta de modelos, la infraestructura de carga y las políticas públicas que impulsan una movilidad más sostenible.
¿Cómo va la electromovilidad en Chile y en el mundo?
Frente al parque automotriz global, los vehículos eléctricos tienen una baja participación del 1,1%, según datos citados en la introducción de la Estrategia Nacional de Electromovilidad . Aunque es de esperar que la tendencia siga creciendo gracias a regulaciones que motivan a los fabricantes a desarrollar tecnologías de transporte limpias y eficientes.
De hecho, el informe Global EV Outlooks 2020 , señala que en 2019, las ventas globales de autos eléctricos superaron los 2,1 millones, aumentando el stock a 7,2 millones y logrando un crecimiento interanual del 40%: en 2010 solo había 17.000 VE. Además, de la electromovilidad en el mundo se espera:
Mejoras significativas en la tecnología y cerca de 200 modelos de automóviles eléctricos (muchos de ellos para 2021).
En el mismo año, la demanda global de electricidad de los vehículos eléctricos alcanzará los 550 TWh, seis veces más que en 2019.
Sobre la penetración de la electromovilidad en Chile, hay que decir que es baja, pero ha crecido de forma significativa en los últimos años y en 2019 logró casi un 0,1 %.
Además, la Estrategia Nacional de Electromovilidad proyecta que, entre 2025 y 2030, un vehículo eléctrico costará lo mismo que uno de combustión interna; lo cual dará impulso a la masificación de esta tecnología, ayudando a que la flota nacional supere los 5 millones en 2050.
¿En qué consiste la Estrategia Nacional de Electromovilidad?
En líneas generales, se trata de un plan que esboza las acciones a ejecutar para reducir el consumo energético y los niveles de emisiones, teniendo como eje central lograr “que el 40% de los vehículos particulares y el 100% de los vehículos de transporte público sean eléctricos al 2050”. Sus metas específicas son:
Establecer las regulaciones necesarias para estandarizar componentes que favorezcan un desarrollo eficiente de electromovilidad.
Impulsar la penetración de los vehículos eléctricos en el transporte público.
Apoyar la investigación y desarrollo de la electromovilidad.
Potenciar la formación del capital humano en sus distintos niveles.
Impulsar el desarrollo de la electromovilidad, generando equilibrios que ayuden al mercado a ser sustentable.
Generar espacios de transferencia de conocimiento y difusión de información sobre el tema.
La conversación no se queda en lo conceptual: los beneficios de la electromovilidad se reflejan en cómo se usan los vehículos y en el tipo de energía que requieren.
Además, lograr esto es de vital importancia para el país, pues las ventajas de la electromovilidad son muchas, entre ellas:
Reduce emisiones locales en los desplazamientos urbanos y en las detenciones frecuentes.
Disminuye la contaminación acústica en calles con alto flujo.
Mejora la eficiencia energética del desplazamiento, especialmente en ciudad.
Favorece una gestión más ordenada del uso y reciclaje de componentes, como baterías.
Impulsa nuevas soluciones de carga, mantención y operación de flotas.
Tipos de vehículos eléctricos
El mercado agrupa distintos tipos de autos eléctricos y formatos de electrificación según cómo usan energía y cómo recargan:
Vehículos 100% eléctricos (BEV): funcionan solo con batería y cargan desde una fuente externa.
Híbridos enchufables (PHEV): combinan combustión y electricidad, y cargan por enchufe.
Híbridos autorecargables (HEV): se recargan en movimiento y alternan el uso de ambos motores.
Mild hybrid (MHEV): usan un sistema eléctrico de apoyo para mejorar eficiencia en arranque y aceleración.
Además, el rol del motor eléctrico explica por qué la entrega de torque y la gestión de energía cambian la experiencia de conducción.
¿Cómo contribuye Renault a la Estrategia Nacional de Electromovilidad?
Renault ha impulsado la electromovilidad a nivel mundial con el desarrollo de vehículos eléctricos y tecnologías que mejoran la eficiencia energética.
Además, parte de esa evolución se apoya en aprendizajes de la competencia: sus sistemas se basan en principios comunes al de los monoplazas del Renault F1 Team , especialmente en la recuperación y reutilización de energía.
Este trabajo reúne más de 150 patentes y apunta a un objetivo concreto: maximizar la eficiencia tanto al recuperar energía como al volver a usarla. Así, el sistema aprovecha esa energía para asistir al motor térmico en aceleraciones o para extender el rodaje 100 % eléctrico durante la mayor cantidad de tiempo posible, manteniendo una conducción estable y segura.
En Chile, Renault se ha consolidado con su gama Renault Z.E. (Zero Emissions), vehículos eléctricos que cuentan con últimas tecnologías y accesibles a todas las personas, contribuyendo de esta forma a construir una comunidad más responsable con el medioambiente
Es importante que más personas sepan qué es la electromovilidad automotriz y, en Renault, acercamos este concepto con opciones concretas: un auto eléctrico como el City Car Kwid E-Tech, que calza con recorridos urbanos y uso diario, o un SUV híbrido como Arkana Hybrid MHEV, que aporta apoyo eléctrico para mejorar la eficiencia sin exigir carga externa.
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